27 de diciembre de 2014

Thé, a veces.

No quiero tener nada que ver conmigo.
Ya no recuerdo qué es empezar de cero. 
Si cierro los ojos muy fuerte a lo mejor me escuchas.
Debería olvidarme de la mitad de mis citas. 
Y acostarme solo las noches de primavera.
En invierno solo duerme quien no tiene abrigo.
Los libros del salón no son para nadie. 
Mañana nos besamos, y si quieres hablamos.
Me gustan más tus madrugadas.
La mitad de mi boca está esperando la tuya.
Echo de menos no haberte tocado nunca.
Los finales felices son para los polvos de una noche.
Todavía no ha dejado de llover. 
Mi alterego no me deja presentarme. 
No te voy a llamar, pero si quieres puedes esperarme.
Las chicas que fuman. 

Debería ser feliz, pero soy escritora. 


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