3 de marzo de 2015

Plastilina

He visto personas más bonitas que puestas de sol.

Quién lo diría.
Suelen ser las mismas que nievan la cama cuando nadie los ve. 
Parecen tan frágiles, como si acabaran de nacer. 

Me gusta preguntarles cosas. 
Y llevarles la contraria. 
Nunca he sido de dar la razón a la primera. Ni a la quinta. 
'Porque sí', no es una respuesta válida. O eso me enseñaban en casa. 

Quiero dibujarlos con tiza, 
y moldearlos con plastilina de colores.
Pintarlos con temperas, 
y bañarlos con gominolas.  

No suelen sonreír, tanto como deberían,
pero cuando lo hacen,
eclipsan a la luna,
y a mí,
me llenan. 

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